miércoles, 21 de diciembre de 2016

Escena IV-toma 1

No puedo más. La noche ha sido larga. Juerga sin límite, momentos en los que se ensalza la amistad... ¡Qué pasada! Por muchas veces que te lo cuenten, sentir la brisa del mar a las cinco de la mañana y ver cómo amanece es algo que no se olvida. La tibieza del aire, la sensación de quitarse ese olor a cerrado que produce (no sé por qué) el estar con quince personas en un camarone de dos metros cuadrados... Arrivederci, Roma.